Los oídos no tienen párpados

corazon-tan-blanco.jpgDice Javier Marías que los oídos no tienen párpados que puedan cerrarse y evitarnos así escuchar y saber. Lo que otros dicen que hacen o que hacen otros. Lo que no dicen no lo sabemos. Y ahí, entre escuchar y no escuchar, decir y no decir, saber y no saber, está todo. Tan evidente que da para una novela preciosa, de tempo pausado, que se bebe a tragos largos de los de cerrar la boca apretando el morro mientras que las letras se empujan de la punta de la lengua al hueco de la última muela y finalmente se tragan. Se abre y se cierra entonces la boca un par de veces, poco, con disimulo, al tiempo que se pega la lengua al paladar, para disfrutar de los últimos restos de sabor.

Líneas y líneas de reflexiones sobre lo más evidente, de lo que sabemos todos -“¡Hostias, es verdad!”-, pero que nunca hemos leído ni nos hemos detenido a pensarlo. Ni por supuesto a escribirlo. Para muchos ésto es de una pobreza desesperante. A mí, si está bien escrito, como lo escribe Marías, me gusta.

En botella de argumento sólido y muy sencillo, verosímil, sin estridencias, de avance a paso de elefante pero siempre manteniendo el interés. Y un final cantado -que ni pensé por un momento, gilipollas yo- que sólo podía ser ese: encaja perfecto y mejora todo lo anterior. Llega este final, de un argumento a paso de elefante, sin prisas. El arranque es de no dejar ya el libro:

“No he querido saber, pero he sabido que una de las niñas cuando ya no era niña y no hacía mucho que había regresado de su viaje de bodas, entró en el cuarto de baño, se puso frente al espejo, se abrió la blusa, se quitó el sostén y se buscó el corazón con la punta de la pistola de su propio padre, que estaba en el comedor con parte de la familia y tres invitados. Cuando se oyó la detonación (…)”.

Aquella niña tampoco quiso saber, pero supo, y por eso dejó de tener un Corazón tan blanco.

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4 Respuestas a “Los oídos no tienen párpados

  1. Necesigo algo de tiempo para leer. Para pasar páginas, para ganar por dentro el sosiego que sólo te da un buen libro.

  2. Puff, que pinta más buena tiene ese libro..

  3. Llevaba yo tiempo sin pasar por aquí. A mi Marías me parece un tipo sobrevalorado, pero desde luego que este libro es muy bueno. No sólo por el tema- que haces muy bien en no desvelar- sino por como esta escrito. Yo me quedo con su definición sobre los futuribles y la pizca de felicidad que aporta el pensar en ellos

  4. Y casi dos años después, recordando que este post no me perdonaría que no bebiera ese libro, acabo de terminar “Corazón tan blanco”.
    Aquí lo descubrí y aquí constancia queda de que no me defraudó.

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