¡Ruuuuubia!

rubia-tonta.jpgQue la rubia de ojos azulas sea tonta o lista depende en gran medida de la educación que le hayan dado sus padres. Con esto de Domecq, la rubia de ojos azules del toreo, la que se quieren trincar todos por guarra y por apetitosa, pasa más o menos lo mismo: unos piensan que si la niña ya se lleva a todos de calle por ser rubia y de ojos azules, para qué va a estudiar la criatura; y otros quieren que su rubia se haga una mujer hecha y derecha. Guadaira es una rubia de ojos azules, culo prieto, tetas de melocotón, y además con carrera y con idiomas.

Con flecos de mansedumbre y a veces con una punta de genio que le daban un picantito jugoso, los jandillas regalaron cientos de embestidas llenas de matices, con el denominador común de la entrega, la codicia y la obediencia a las telas. Salían calientes de la cueva de Florito, y por eso se les pudo torear de capote (el que sabía), y se les pudo hacer quites. Mediocres en el caballo, alegres en banderillas, madre qué gusto pasar una tarde sin tener que escuchar ni un zapatillazo de los bregadores, y sí en cambio ver cómo a veces hasta el segundo o tercer capotazo el toro no se quedaba quieto. Los tres primeros fueron de lío gordo, el cuarto agrio, me quedé con ganas de ver al quinto en otras manos y al sexto no lo vi hasta que Pepe Moral cogió la muleta. Y, joder lo que no había visto (yo).

Si me dieran a elegir para llevármelo y para ponerlo en un lugar preferente de la vitrina de mi memoria, le pediría a Pepe Moral sus verónicas al tercero. ¡Qué forma de torear con el capote, chaval! Ya las había enseñado en un quite al segundo, pero la peña estaba a otra cosa.

En el sexto hubo una tanda de naturales ¿de cuantos? ¿de cinco, seis, siete?… Una tanda, vamos, no los amagos de tanda a los que estamos acostumbrados. Y por eso, cuando el que despide por el pecho, despegué el culo de la piedra y entonces me asomé y vi a Rosco -el grano entre mucha paja- también con su culo a un metro en vertical de la piedra. Esa tanda llevaba garantía de calidad Rosco.

Se equivocó Moral al no haber seguido por naturales tal cual. ¿Por qué no, si lo más difícil ya estaba hecho? Quiso ponerle un lacito al regalo, y el cambio de mano por la espalda para seguir con la zurda lo llevó al barullo desde el principio de la siguiente tanda.

Y toda la generosidad que derrochó el novillero durante la tarde (dos portagayolas incluidas), la convirtió en racanería cuando, visto amarrado el trofeo, se fue a por la espada y nos dejó con las ganas de los cinco o seis naturales más que esperábamos ver y que le iban a dar el titular de “Pepe Moral, puerta grande con tres orejas”.

Que todo el envoltorio de torero caro que tiene este tío no esconda su bragueta, contrastada en una colada que le pegó el tercero y en la que no movió ni las pestañas.

Emilio de Justo y Pérez Mota imagino que estarán dándole muchas vueltas al verse ellos, los que están a las puertas de la alternativa, y al ver a Moral, el recién llegado… Me gustó tu quite por gaoneras, Manuel Jesús, y las tafalleras también. En vez de cortar tres o cuatro orejas, dos quites.

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3 Respuestas a “¡Ruuuuubia!

  1. Olé por Pepe Moral, por la crónica y por la rubia!!

  2. ole ole ole q pedazo de tetas q tiene la rubia

  3. SI SI ESA FUE MI PRIMERA VEZ .HASTA ENTONCES NO SABIA LO QUE ERA UN TORERO NUNCA ENTENDI A LOS TOREROS HASTA QUE VI A PEPE MORAL.

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