Crúzate

Si El Guerra levantara la cabeza y viera que las tertulias taurinas ahora no se celebran en los bares, sino en el espacio cibernético (“¿Aónde?”, “En el espacio cibernético, en interné”, “Aahh, si es que hay gente pa tó”). Va.

Hay mucha tela que cortar y poco tiempo de cíber. Hoy nos cruzamos y otro día más cosas, pues.

El toreo cruzado ofrece más ventajas al torero que el toreo en la rectitud del toro, es decir, entre los pitones. ¿Quién se lleva las manos a la cabeza? ¿Acaso no sabéis que ésto lo contaba un tal Alfonso Navalón Grande? Feria de San Isidro de 2005, tertulias en El Cardenal, y cañas y copas en otros sitios, no estoy loco ni lo he soñado.[pincha ahí para seguir leyendo]

Intento explicarme. El toro es un animal braquicéfalo -lo he mirado en un libro, no penséis que soy tan freak(icéfalo)-, que tiene los ojos muy separados por la estructura de su cabeza, vamos, y eso deriva en que su visión, la cercana fundamentalmente, es divergente y no convergente. Visión divergente: Fernando Trueba, El Dioni. Visión convergente: los demás (me gusta ser didáctico y no rebuscado).

Esta divergencia es tan acusada en las cercanías del animal que incluso hay una zona muerta entre los ojos en la que no ve nada. Venga, le echo huevos y me cruzo, vamos a poner que por el derecho. Pasito a pasito, como si estuviera arrastrando una cadena con una bola, he llegado al pitón contrario, el izquierdo en esta ocasión. Como estoy encima del toro, y debido a la visión divergente del bicho, el ojo derecho ve nada: albero, callejón, tendido, las tetas de la marquesa en un burladero de callejón si es en Madrid; el izquierdo, la muleta que le presento. Al matador no lo ve.

Se arranca el toro -porque con el torero cruzado siempre se va a arrancar- y para ir a por la muleta, que es lo único que ve, ya tiene que hacer una torsión de tronco. Cuando la cabeza del toro pasa a la altura del cuerpo del torero, la dirección que lleva es hacia afuera. Cuando la cabeza ha pasado la taleguilla y el torero echa el brazo a la cadera, entonces al animal se le obliga a hacer otra contorsión criminal. La cabeza, ya pasado el cuerpo, va ahora sí para adentro, pero todavía queda medio toro que apunta hacia afuera, como la cabeza al principio. Es el momento de disparar para que salga una foto acojonante del toro totalmente enroscado en el cuerpo del torero. Pedid un día a un fotógrafo una foto de un muletazo de cite muy cruzado en el momento del embroque: no tienen, son muy malas y las borran.  

¿Nunca habéis oído al banderillero o al apoderado brasas gritar desde el callejón cuando hay un toro que tiene sentido eso de “mu cruzaíto con él, mu cruzaíto con él”? Que lo de que con un toro que no es tonto y que sabe lo que hay detrás de la muleta hay que cruzarse, es de primero de E.G.B. para los toreros. ¿Que por qué entonces no todos se cruzan en estos casos? Tampoco me explico que a un toro bravo lo maten en la suerte contraria, allá ellos con sus femorales. Imagino que aunque se saben muy bien la teoría de todo ésto, luego la práctica es otra cosa, y que cruzar la vía del tren, aunque sepas que allí está el abrigo, tiene que ser durillo. Más determinante aún: Que si te cruzas el toro embiste. Qué putada, ¿eh toreros?

Ahora vamos a darle a la manivela de la memoria. ¿Qué cornada de cite cruzado os viene a la memoria? ¿No vienen casi todas precedidas de una mala colocación, al hilo o fuera de cacho? Volvemos a la visión divergente del toro. Estoy otra vez con la mano derecha (es que soy Ponce), al hilo. ¿Qúé ve el toro por el ojo derecho? A mí, a Ponce. ¿Por el izquierdo? El pico (soy Ponce). ¿Por qué no me coge entonces el toro? Porque es una borrega asubnormalada. Que le haga esa trampa a un toro con un módulo de F.P. que verá lo que pasa. ¿Vosotros creéis que a un toro listo se le puede meter el pico tan tranquilamente? ¿No le va a llamar al animal poderosamente la atención eso que asoma al otro lado de la muleta?

¿Concluyo de todo ésto que entonces lo que tiene mérito y lo que me gusta es el hilo y el fuera cacho? No, por Dios. El que cita en la oreja del toro y saca el culo y el brazo a más no poder es porque no le da más de sí el corazón. El problema es que esas colocaciones tan defectuosas  en la mayoría de los casos el toro no las penaliza avisando/achuchando/cogiendo porque el toro suele ser gilandro perdido

Ahora bien, antes me he cruzado con encimismo, a un metro y medio del toro apenas, lo habitual en el toreo de hoy. La siguiente tanda me vuelvo a cruzar pero le doy cuatro o cinco metros por delante. Ahí la convergencia visual de los ojos del toro es mayor que a un metro. La cosa cambia. Y mucho. Ponéos el dedo índice pegado al tabique nasal (¡Subnormales!) ¿Qué véis? Ahora estirad el brazo lo que os dé de sí. Mejor, ¿no? Que Gómez Escorial algo sabrá de ésto.

Una cosillas más: Si no se está cruzado,  ¿no se puede torear en curva? Probad de salón, que las patas de la silla hagan de pitones. Primero cruzados. ¡Bieeeen!. Ahora sin cruzaros. Qué, ¿No se puede? ¿Os impide algo soltar el brazo hasta detrás de la cadera?

¿Cuándo hay que cruzarse, entonces? Cuando el toro no embiste, y cuando no es tonto. Ah, y cuando hay que poderle -una vez de cada mil toros, qué pena-. Crúzate y crújelos. (Otra de taurinos desde el callejón: “No te cruces con él que nos quedamos sin toro”).

¿En el resto de los casos entonces, al hilo o fuera cacho? Ésto último, nunca. ¿Habrá cosa más penosa que un torero sacando el culo para que la muleta llegue a la cara del bicho, metro y medio entre torero y bicho? Menos exagerado, al hilo: Pues tampoco. Haya un toro listo que pueda descarrilar de la vía o tonto que se crea hasta lo que dice Acebes, es muy feo un cite en el que no se ven obstáculos en la vía del tren.

¿Entonces? Crúcese cuando corresponda, y cite en la rectitud del toro las demás veces.

Toooodo ésto para primeros muletazos de la tanda siempre. Si luego el animal es un Borgoñés que se come la muleta sin respiro, quién se acuerda de nada. Si no lo es, que suele ser casi siempre, el lío, las colocaciones interminables, los cabreos, lo de siempre. Si al final al final todo se reduce a que el toro embista como un toro.

Vaya chapa, colegas. En próximos capítulos -¿quién me paga a mí los gastos de cíber?- muleta adelantada-muleta retrasada, toreo de adentro a adentro -que no ha sido otra cosa que un despitote de malentendidos- y de abajo a abajo. Bienvenidos al Barrio Sésamo del toreo.

Está muy mal apoyarse en una celebridad para defender una tesis, pero a los incrédulos les recuerdo que para ese crítico suavito que era Navalón, lo de cruzarse era una ventaja. O si no tanto, un cite más ventajista que el de la rectitud del toro. Un recurso lidiador muy lícito, diría yo.

Amén.

Anuncios

24 Respuestas a “Crúzate

  1. Reconozco que me he perdido un poco y que tengo que repasar este post.
    Dices que hay que cruzarse cuando el toro no es “tonto” y cuando hay que poderle.
    No entiendo el toreo ante un toro tonto al que no hay que poderle. ¿Qué sentido tiene el toreo ante el animal “tonto” “que se deja”?.
    Nota: estás invitado a las dos primeras cañas.
    Nota 1: mañana, cuando esté más descansado, prometo repasar tu post.
    un saludo

  2. Hombreee! Qué alegría! Ups, confieso que llevaba demasiados días sin entrar en tu peich…Voy a ponerme al día.
    Bienvenido again.
    Verónica.

  3. Coño, Isra, pero ahí el maestro Navalón se está refiriendo a la ventaja, o mejor dicho a la preventaja, que ya de por sí supone el encimismo. Ese cuento chino que nos han ensalzado tantos desinformadores diciendo que fulanito está haciendo la faena metido entre los pitones y que es igual de trampa que torear al hilo del pitón. Por eso mismo se valoran las distancias y el cruzarse al pitón contrario en la distancia adecuada (donde el toro si puede tener una mayor visión de lo que tiene delante) nunca puede considerarse una ventaja. No es lo mismo como se podía cruzar Chenel o como se puede cruzar Rincón, a como lo hizo Ojeda y actualmente lo hace generalmente Castella, por citar unos casos.

    Ah, y conste que ya he abierto una suscripción con 30 céntimos para sufragar los gastos de este post. Un abrazo.

  4. Me declaro Ponedor de Cuchillo, pago yo el ciber, me sale mas barato que comprarme El Cossio.

  5. Joder, yo no tengo ni idea de toros, toreo ni leches pero es la primera vez que veo a Israel explicar una cosa tan bien. Hasta una persona ignorante como yo lo ha entendido.
    Vamos claro, clarito que queda. Por lo menos para mi.
    El resto, a lo mejor, como saben mas pues pueden poner peros. O a lo mejor es que no saben tanto como creen?????
    QUEDA INAUGURADO EL DEBATE (que vienen elecciones y hay que inaugurar cosas deprisita…)

  6. Vuelvo a leerlo. Isra, andas algo perdido. Hablamos

  7. Encantado de andar perdido, de pensar por mí mismo, de poner todo en tela de juicio y de no recitar la cartilla de memoria.

  8. Encantado de leerte, de pensar por mi mismo y de tener cuatro conceptos claros (aunque sean equivocados).

  9. Encantado yo de leeros a los dos, encantado estaría de que compartieseis, uno los cuatro conceptos y el otro de ponerlos en tela de juicio. Gracias por el post.

  10. De despeñaperros p’abajo las cañas de todos corren de mi cuenta y el lugar para la tertulia también.

    Un abrazo

  11. Pingback: Ideas liebre

  12. Entonces quien torea a escasos centimetros del morrillo y entre los pitones, nos está engañando? Nos estará engañando, pero con el corazón en un puño

  13. Me ha encantado el blog, felicidades

  14. Como diría el gran Poli Rincón, “completamente de acuerdo contigo Manolo”.

    Estas frases las decimos Poli y yo porque en el fondo nos hubiese gustado tener la capacidad para expresarnos así por nosotros mismos, pero nos alistamos con los que ganan batallas.

  15. Pingback: El espinazo del diablo « Cuchilladas D. C.

  16. Yo también debo confesar que me he quedado un poco confundido con la teoría, Israel. Debe ser porque estamos omitiendo un elemento fundamental para calificar el pase que es la distancia. Si al toro se le toma de largo, aunque no sea a un kilómetro sino simplemente a algunos metros, el toro te ve perfectamente. Ve al torero y ve la muleta. Ahí se le puede citar en la rectitud, y si el toro tardea es perfectamente lícito cruzarse para motivar la embestida. En el momento en que el torero se cruza esté en un sitio más comprometido para cargarle la suerte y llevar al toro hasta rematar atrás, tal como se ve en la foto de Rincón que publicas. Si observas las manos del toro verás que el torero ya está cruzado y que un paso más adelante sería quedarse descolocado. Aquí no se plantea lo de estar cruzado o al hilo del pitón porque el torero ya no puede estar más cruzado. Ese es un cite de verdad. Y el toro ve al torero y a la muleta porque está a dos metros.

    Lo otro es hacer el tancredo entre los pitones como solían los ojedas, los espartacos y, lamento decirlo, a veces los talavantes. Esa es una ventaja desvergonzada que, dicho sea de paso, solamente es posible con los “toros artistas”, a menos que tengas los huevos de Manili y se lo hagas a un miura, porque los otros, los de casta, no lo toleran. En ninguno de los dos casos, ni en el de dar la distancia o en el de arrimarse se plantea la cuestión del toreo perpendicular y es por eso que estoy tan desorientado.

    El toreo perpendicular es una tercera forma muy utilizada actualmente, que consiste en citar desde el andén y dejar pasar al toro por la vía del tren, estirando la mano lo más posible, con el trapo como bandera, y dejando salir al toro lo más lejos posible para después rectificar con los conocidos pasitos ligeros, para quedar nuevamente en el andén. Eso lo inventó Manolete, de ingrato recuerdo, pero él ligaba, se quedaba quieto y hasta remataba los pases. No es que estuviera bien, pero tenía más emoción que lo que se ve ahora. Y si no, recordemos el muchas veces emocionante estilo de José Tomás, amanoletao donde los haya.

    No sé si te habré entendido mal, Israel, y si lo he hecho, perdóname, pero me dieron ganas de poner mi opinión sobre las diferencias entre el toreo verdaderamente cruzado y las trampas actuales.
    Un abrazo

  17. Como soy muy vago, no había leido con la atención debida los demás mensajes y resulta que Betialai dice -aunque bien redactado- prácticamente lo mismo que sostengo yo. Disculpas por la reiteración.

  18. Opsen,

    Me ha encantado tu explicación. Creo que sostenemos prácticamente lo mismo, salvo algún matiz. Si repasas mi post, lo de la distancia no se me escapó:

    “La siguiente tanda me vuelvo a cruzar pero le doy cuatro o cinco metros por delante. Ahí la convergencia visual de los ojos del toro es mayor que a un metro. La cosa cambia. Y mucho”.

    Es un gusto contar con tus aportaciones.

    Saludos.

  19. Aquí to dios habla de cruzarse y apuesto a que algunos no lo hacen, ni lo han hecho ni lo harán, ni con el Toro ni con su vida.
    En fin, mucho teórico.
    Pero señores, ni a todos los toros se les puede torear cruzado ni a todos los problemas de sta vida se les puede por derecho.

  20. Efectivamente, Israel, lo mencionas correctamente en la frase, pero como el núcleo del artículo era establecer la diferencia entre el cruzarse o no para hacer el toreo, puse el énfasis en lo de la distancia.

  21. Pingback: Nada importa » Blog Archive » Coleccionamos recuerdos

  22. Pingback: Cruzarse es vivir : Nada importa

  23. carlos castellanos

    Querido amigo: Si puedes explicarme cual es la diferencia de torear fuera de cacho y torear al hilo del pitón. Asímismo a que toros conviene torear al hilo del pitón y a cuales “cruzado”. Y además si toreando cruzado se puede ligar
    Un fuerte abrazo
    Carlos Castellanos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s