Este es el titular (asqueroso, amarillo, facilón) que el 90 por ciento de los redactores jefe de este país le hubieran encasquetado (“con gancho”, “atrayente”, “con garra”, justificarían ellos) a la anécdota que os voy a contar, y que dice asín, y que está basada en hechos reales:
Conversación con mi tía, ayer lunes. Rompe ella:
- Vaya con José Tomás, ¿eh?
-Vaya.
-¿Estuviste?
-Sí, claro.
-Mucha gente, ¿no?
-Mucha.
-Pues fíjate, que hasta el cura el otro día en misa habló de José Tomás.
-¡No jodas! ¿Qué dijo?
-El sábado, en la misa que dicen en el cementerio con la Virgen, nos explicó el cura que teníamos que acercarnos a Jesús como el otro día la gente se acercaba a José Tomás: con entrega, con pasión, con los brazos abiertos…
-¡La hostia con José Tomás!
Pero la hostia. Si hasta mis amigos, que llevan un inhibidor de noticias para todo aquello que vaya más allá de Alonso, Gasol y la selección (y el Real Madrid, claro), ¡me preguntaron todos por José Tomás! Y por la calle, en los bares… Bueno, que por primera vez en no sé cuántos años el segundo espectáculo de masas en este país parecía de verdad el segundo espectáculo de masas.
Si procede, volvemos a leernos el quince por la noche o el dieciséis, y si no, que seáis felices.





5 respuestas hasta el momento ↓
Covadonga // Junio 10, 2008 a 8:45 pm |
Como diría mi madre: “¡Vaya tela, señor cura!” (y nunca mejor dicho…)
javier // Junio 10, 2008 a 9:09 pm |
¡hasta tu vuelves a escribir!…coño tio, ¡escribe!(
chapu // Junio 10, 2008 a 9:29 pm |
Coñe Chuclillo!! Qué alegría leerle!
Rober // Junio 11, 2008 a 12:44 pm |
a mí me pasó lo mismo en el curro al día siguiente: todo el mundo preguntando por lo de JT.
Veremos el domingo. espero encontrarme otra vez contigo en el mismo sitio: eso significaría otro triunfazo del “mesías mediático”…jejeje.
Para chapu: No puedo entrar en tu blog, tío. El filtro de mi empresa me salta por ser la categoría “sexo”… has cambiado a un blog X??
Un saludo.
Pepino // Junio 11, 2008 a 11:38 pm |
Fíjate que la grandeza de José Tomás ha hecho que hasta el señor Cuchillo haya abandonado su retiro espiritual en dos ocasiones en tan solo cuatro días.