
Esto de lo de los Dos pájaros de un tiro va tal que así:
- Auditorio lleno de planes de pensiones.
- Gamberreo con las canciones: corta, añade, cambia, mezcla.
- Mucho diálogo -genial- de Club de la Comedia entre tema y tema.
- Serrat, impoluto galán que quiere ir de travieso; Sabina, bufón que quiere ir de bufón.
- Compadreo de perfecto encaje, sin merengues ni empalagos.
- Sonido de lujo.
- Escenario en el que no cabe más gusto.
- Putada cantar con Serrat, y más si se canta como Sabina.
- Y por supuesto: Mediterráneo, Ruido, Tu nombre me sabe a yerba, Calle Melancolía, Fiesta, Y sin embargo, Palaures d’amor, 19 días y 500 noches, Penélope, Y nos dieron las diez, Cantares, Noches de boda…
- ¡Ah!, y Mi primo el Nano, ese que cuando gana el Barsa cree que hay Dios y es azulgrana.

Fotos: Marta (guiada por mis sabios consejos -“¡Vamos, hostias, dispara de una puta vez!”-)




