Cuchilladas D. C.

Volvieron a sangrar los victorianos… por el morrillo

Mayo 24, 2007 · 5 comentarios

A Victoriano del Río -sí, ese mismo santero que hacía sangrar a los toros por la madera (¡milagro!) en Castellón, entre otros- le hago la ola hoy y el tiempo que me dure el regustillo de la decimocuarta de abono. Qué peleas más serias en el caballo -luego pediréis que pongan de largo a las mulas de Guardiola-, de esas de no abandonar la rigidez del peto por mucho percal que sacuda el morro. Y luego tercios de banderillas dinámicos y comportamiento serio en la muleta. ¿Que os quedáis con la clase y la profundidad del segundo? Pues para mí el sexto, peor educado pero con más huevos. Era de vuelta al ruedo, joder.

Juli de cite perfilero demasiadas veces; de muletazos kilométricos para compensar -curvos como penes unas veces, rectos otras, porque la física todavía no ha sido capaz de demostrar que el cite perfilero impida el viaje quebrado-, siempre de temple académico, despatarrado en ocasiones con exageración al estilo López Chaves. Presidente tonto, ésta sí era de dos. Te lo dice uno de pasión julista cero, el mismo que también reclamó, en esta misma plaza, para su torero de pasión cero, puerta grande en su encerrona de 2003 y la segunda oreja del angelical sobrero de Ana María Bohórquez del año pasado.

En el vulgar quinto tenía derecho a meterse entre los pitones para cobrarse la deuda.

Irregular Josemari con mi sexto, nadie sacó escuadra y cartabón para deshacer el hechizo. Y es que había un toro.

Y mis respetos a un Uceda Leal que hace ha eligió quedarse en Alférez y no seguir a Capitán. Menos sueldo pero menos líos en la cabeza.

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