Con la fecha de caducidad autoimpuesta para el curro, y con los subrayadores a punto para desbrozar cualquier temario que me abriera las puertas a un trabajo muermo de esos de echar culo en silla de oficina, la Virgen se me ha vuelto a cruzar en el camino por enésima vez. “Toma, a ver si eres capaz de decir a ésto que no”, me ofreció. “No soy capaz de decir que no”, respondí. Total, que apenas una semana después de la aparición mariana -mira por dónde, un pareado- me veo echando mudas en la maleta. El lunes volvemos al trajín y a la magia de una ciudad de la que dice Sabina -tantas cosas ha dicho de ella el flaco- “es invivible pero insustituible”.






9 respuestas hasta el momento ↓
betialai // Febrero 17, 2007 a 2:07 am |
Enhorabuena, Isra, ¿ves como sí podías?. Ahora a comerte el mundo y a abrir la puerta grande de Madrid todas las veces que haga falta.
cuchilladas // Febrero 17, 2007 a 11:01 am |
Gracias, Beti. Las puertas grandes para luego. De momento con que no me echen el toro al corral me doy con un canto en las palas.
socrates2005 // Febrero 17, 2007 a 11:58 am |
Qué humilde eres, Isra. Saca pecho de una vez por todas y no dejes que nigún compañero de cartel te moje la oreja. Quiero verte firme en el tercio de quites, siempre quedando por encima.
Marta // Febrero 17, 2007 a 10:32 pm |
Yuhu!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
María Luján // Febrero 18, 2007 a 10:15 am |
Me alegro de que vayas a trabajar a Madrid. Disfruto leyendo tu blog, y creo que el cambio de residencia traerá escritos sabrosos.
Buena suerte.
njimenez79 // Febrero 18, 2007 a 11:02 am |
Enhorabuena!!! Ya nos contarás dónde triunfas ahora -triunfar, has triunfado siempre, aunque nunca te lo creas-, para que sigamos tus pasos.
El Nene // Febrero 19, 2007 a 2:49 pm |
Hombre si vuelves!!!
VdH // Febrero 20, 2007 a 10:18 am |
Isra, enhorabuena y suerte.
¿Dónde puede leerte, además de aquí, tu amiga lorquina?
Un abrazo
cuchilladas // Febrero 20, 2007 a 7:16 pm |
¡Lorquina, cuánto tiempo! Pues muchas gracias por tus buenos deseos. Leerme, sólo aquí, y hasta ahí puedo leer yo. Ya te contaré.